Durante el año 2011, Chile tuvo un despertar ciudadano. Hubo una explosión de movimientos sociales, una demanda transversal por un cambio constitucional, por un Parlamento más representativo y por un Gobierno con capacidad de escucha.
En Chile, el año 2011 será recordado por sus ciudadanos como un año marcado por la emergencia de demandas y reivindicaciones en distintos ámbitos y desde distintos actores políticos y sociales. Fueron miles las personas que decidieron que había llegado el momento de reclamar derechos, salieron a las calles y exigieron un cambio.
En más de siete meses de movilización, la educación estuvo en el centro del debate social y fue el motor que impulsó a hablar de transformaciones reales y no meros maquillajes. Sin embargo, el Congreso aprobó un presupuesto en educación para el 2012 -12 mil millones de dólares- visiblemente insuficiente y que no responde a las demandas de los estudiantes, causando una gran decepción. Incluso, el Consorcio de Universidades del Estado declaró que los recursos aprobados para la partida de educación fueron insuficientes y que se perdió una oportunidad histórica de manifestar, con claridad, el compromiso con la educación pública.
En el ámbito legislativo, por sus atribuciones constitucionales, el Ejecutivo sigue siendo quien organiza y manda el juego político en Chile. Es el gran hacedor de leyes: sin su intervención, iniciativa y calificación de urgencias, los proyectos pueden dormir años en las comisiones parlamentarias. Un ejemplo, es la promulgación de la Ley de Postnatal Parental durante el 2011, proyecto emblemático del Gobierno de Sebastián Piñera, que permite a las mujeres trabajadoras poder estar más tiempo al cuidado de sus hijos e hijas. Las organizaciones de la sociedad civil jugaron un rol significativo en el proyecto finalmente aprobado, un rol que, tanto en este como en otros proyectos -y en su tarea permanente de control ciudadano- permite avanzar en legislaciones que contribuyan a la igualdad de género. No obstante, es evidente la falta de diálogo entre el movimiento y organizaciones de mujeres y el Parlamento, lo que condiciona los resultados legislativos.
Destaca durante el año 2011 el avance logrado por el proyecto de ley que establece medidas contra la discriminación. Sin embargo, como sostiene el informe “El Estado de los Derechos Humanos en Chile 2011”, la norma aprobada hasta el momento es insuficiente y no constituye una respuesta eficaz para erradicar y reparar la discriminación. El mismo Informe sostiene que, en el ámbito de los derechos de los indígenas, se mantuvo la exclusión política de los pueblos originarios, y en política ambiental, indica que ésta continua marcada por la fuerte influencia empresarial.
Una mención especial merece el proceso de reconstrucción, que ha recibido críticas sustantivas sobre todo en la sexta, séptima y octava región. A casi dos años del terremoto del 27 de febrero del 2010, el Ministro de Vivienda, Rodrigo Pérez, reconoció que la reconstrucción tomará los 4 años de la administración del Presidente Piñera, proceso que se podría agilizar mediante un proyecto de ley que enviará el Ejecutivo al Parlamento. La promesa fue que las personas y familias afectadas no pasarían un tercer invierno en campamentos, pero estas sólo han sido buenas intenciones porque la reconstrucción sigue siendo lenta y sin participación ciudadana.
Fueron más de 5 mil las protestas sociales a lo largo del año, que expresaron nuevos anhelos y apuntaron a la necesidad de un cambio constitucional. En el momento de las evaluaciones, el Observatorio de Género y Equidad entrevistó a distintos actores sociales y políticos y les preguntó ¿Cambió Chile durante el 2011? A continuación sus reflexiones.
Carolina Schmidt, Ministra del Servicio Nacional de la Mujer: "El trabajo del SERNAM ha logrado la aprobación ciudadana y está llegando a la gente" Leer más
Alberto Mayol, Sociólogo: “Chile necesita un cambio urgente a su modelo económico, que tiene que ver con la articulación de lo económico y lo social y, cómo esto se articula con lo político, esa es la clave” Leer más
Giorgio Jackson, ex Presidente de la FEUC: “se han movido las fronteras de hacer las cosas “en la medida de lo posible” y ahora se están planteando cosas más rupturistas al modelo actual” Leer más
Alejandra Sepúlveda, Diputada del PRI: “Creo que existe un cambio en orden a que la ciudadanía está expresando con mucha más fuerza sus demandas, pero también sus puntos de vistas, ideas y principios” Leer más
Florencia Aróstica. Presidenta de ANAMURI: “Es nuestro frente político el reivindicar el derecho de las asalariadas. Es por eso que seguiremos trabajando por un Proyecto de Ley del Estatuto del Temporero/a” Leer más
David Morales, Alcalde Isla de Maipo: “Chile ya había cambiado. Lo veíamos en forma subterránea, pero muchos nos resistíamos a aceptarlo. El 2011 sólo ha sido el año en que se visibilizaron estos cambios en la ciudadanía” Leer más
Por Fabiola Gutiérrez, Periodista del Observatorio de Género y Equidad
Fotografía del sitio Rompe el Cerco
Carolina Schmidt, Ministra Servicio Nacional de la Mujer

¿Qué destacaría como avances para las mujeres chilenas?
El Gobierno del Presidente Piñera ha logrado dar el mayor salto en los derechos laborales de las mujeres chilenas mediante la nueva Ley de Postnatal que duplica el actual periodo y aumenta su cobertura.
Hemos alcanzado un gran logro en la participación laboral femenina, que este año y de manera histórica alcanza al 48%. Sabemos que aún estamos por debajo del promedio de los países desarrollados, pero creemos que estamos avanzando en esta materia, aunque nos queda mucho por hacer y por eso es que hemos suscrito una serie de convenios en ese sentido con entidades gremiales de la producción y el comercio como la CPC y todas sus ramas, CONUPIA, entre otras, que se han comprometido con el tema, entendiendo que Chile no va alcanzar el desarrollo si no cuenta con las capacidades y talentos de más del 50% de la población.
Hemos creado este año más de 150.000 nuevos empleos de calidad que han sido ocupados por mujeres, que les han permitido generar ingresos que no tenían a las chilenas más vulnerables de nuestro país.
Más mujeres de nuestro país, víctimas de violencia intrafamiliar, se han atrevido a denunciar. Hemos hablado con claridad, la violencia en un delito y es necesario erradicarla de las casas de las familias chilenas.
¿Cuál es su evaluación del trabajo gubernamental, en general y de su Ministerio en particular?
El trabajo del SERNAM ha logrado la aprobación ciudadana y está llegando a la gente.
¿Cuáles serán los desafíos de su cartera para el 2012?
Protección a la maternidad: el SERNAM implementó un nuevo programa que apoya a las madres que se encuentran en una situación compleja relacionada con su maternidad, por ejemplo, duelo por la pérdida de un hijo por aborto espontáneo o provocado, adopción embarazo no deseado, depresión pre y postparto, apego, lactancia, embarazo adolescente y pensión alimenticia.
Fomentar la autonomía de las mujeres: reformaremos el régimen de sociedad conyugal modificando la ley para que las mujeres casadas bajo este sistema puedan, por primera vez en la historia de nuestro país, administrar libremente todos sus bienes propios y heredados así como también los bienes de la sociedad conyugal con este inaceptable impedimento.
Es fundamental promover la conciliación familia-trabajo para hombres y mujeres, mediante la incorporación de reformas legales en la materia, como la tuición compartida, el fomento de buenas prácticas laborales y la ampliación de las alternativas de cuidado infantil.
El fortalecimiento de la participación y el liderazgo de la mujer en todo el quehacer nacional con el objeto de aportar su mirada diversa a las diferentes problemáticas que enfrenta el país permite avanzar, efectivamente, hacia una sociedad más desarrollada y humana. Esto adquiere mayor sentido considerando aún los bajos niveles de participación política de las mujeres en Chile. El SERNAM incentivará la participación de la mujer
Alberto Mayol, Sociólogo. Fotografía cortesía de Revista Poder y Negocios

1.- ¿Cambió Chile en el año 2011? ¿En qué?
Estoy seguro que Chile cambió y, en lo personal, no lo esperaba. Había muchísimo malestar que no tenía ningún anclaje ni puerta de salida, ya sea en la institucionalidad, en la representación política o incluso en la vida cotidiana de las personas. Era un malestar que se terminaba viviendo en lo íntimo, en depresiones y con la propia subjetividad. Eso radicalmente se modifica durante el 2011, porque ese malestar se politiza y se transforma en algo externo. Chile es un país que llevaba 20 años de despotilización brutal, aunque en la dictadura también había una despolitización, pero en democracia esto resulta grave. Sin embargo, las cosas cambiaron y hubo una transformación que no es menor, durante este año se cayeron las instituciones armadas, la Iglesia y la clase política. Son tres actores que en nuestra historia han politizado los cambios del ciclo político a su servicio y que no estaban en disposición de hacerlo. El lugar que ocupaban esos actores fue reemplazado por el movimiento estudiantil y, posteriormente, fue tomado por la ciudadanía. Es un cambio importante y no tiene parangón en la historia. Es posible que ese cambio se morigere, que con el tiempo sufra una derrota, pero lo que no es pensable es que la clase política, las iglesias y las instituciones armadas se recuperen rápidamente y aparezcan fortalecidas, retomando las condiciones en las cuales habitaban anteriormente.
2.- Frente a un año marcado por la movilización social, la demanda por un cambio constitucional, con una baja sostenida en las encuestas en el apoyo hacía el gobierno ¿Cuál es el balance que haces del Gobierno? ¿Crees que pudo haber gobernado mejor?
Este modelo de sociedad que tenemos, basado en un modelo económico específico, ineficiente y no sólo injusto, ha sido muy bien representado por el Gobierno. Poco efectivo en la ejecución presupuestaria, ineficiente en la gestión política y sin ninguna capacidad de articulación de lo que se denomina “la liturgia política”, no tiene capacidad de ritualizar esos malestares que muchas veces se resuelven con la sensación de estar integrado en un lugar importante, no hay presencia sagrada. No ha sido una gestión eficiente en el desarrollo de la sociedad ni en el desarrollo de la política y la vida del Palacio.
Lo que veo de este Gobierno, desde mis expectativas como investigador, es que seguirá en la misma senda, porque es un Gobierno errático y que no sabe gobernar, que está basado en su fuerza política original que es el “piñerismo”, que tiene poco arraigo cultural, que tiene poco discurso. Creo que durante el 2012 seguirá siendo débil, pero que se va a fundamentar en desangrar a los enemigos, en destruir al movimiento estudiantil, a los enemigos políticos –la Concertación lo ha hecho muy bien en autodestruirse-, lo más probable es que esté apostando a ser el que menos se desangre. Ante esa lógica, y teniendo los recursos económicos, políticos y comunicacionales, es bastante probable que algo de eso logre. Será un año muy duro para el movimiento estudiantil, pero no vamos a obtener del Gobierno una sociedad más sana y será contraria al empoderamiento de la ciudadanía. Sin embargo, creo que hay un ala del Gobierno, la del Ministro Longueria, que tiene una visión más colectivista de la derecha, con algunas reminiscencias fascistas, y lo más probable es que ahí haya más proteccionismo o ciertos cuidados con el microempresario, una serie de cosas puntuales que, como medidas especificas, pueden ser hasta necesarias y plausibles. Como forma de articulación política, me parece sumamente peligroso, pero hay que ponerle atención porque puede ser una dimensión exitosa del Gobierno.
Tengo claro que el Gobierno hizo un pésimo negocio. ¿Qué pasa si hubiese abierto la puerta?, ¿si hubiese dicho planifiquemos, rediseñemos algunas cosas? Esa demostración hubiese sido de una potencia democrática importante y hubiese sido una oportunidad, pero el Gobierno la desaprovechó porque así lo quiso, porque no tuvo interés en abrir la puerta a la democracia, sino que simplemente tomó los titulares de las demandas sociales y trató de satisfacerlas, pero no hizo nada de fondo. Incluso, tengo la sensación que una próxima candidatura de derecha ofrecerá educación gratuita, quizá con prestadores privados o inventando una suerte de AFP de la educación, pero ese será el diseño con el cual va a operar la educación en Chile. Este Gobierno desaprovechó una oportunidad histórica, la oportunidad de construir democracia. En Chile, insisto, todos nuestros cambios del ciclo político han estado marcados por la Iglesia, por los militares o por la clase política. Este año no fue así y no lo será; entonces surgen dos posibilidades, transitamos al populismo o construimos democracia. El Gobierno está destruyendo la posibilidad de construir democracia y de los pecados, ese es uno de los peores.
3.- ¿Qué te parece el estado actual de la política?
La política se mueve en tres dimensiones. Una es el Palacio, que es de lo que hablan los políticos, donde se da la transferencia de poderes. Luego están las políticas públicas, que hemos vivido traumáticamente –basta ver la experiencia del Transantiago y las políticas en reconstrucción- y tenemos una tercera dimensión que alimenta a las anteriores y tiene que ver con la polis, es decir, la ciudadanía. Cuando la polis falla, cuando no hay espacio para ella, cuando no es representada por Palacio, las políticas públicas no transitan adecuada y funcionalmente, eso es lo que se requiere en una sociedad. En Chile la política está secuestrada, lo que hay que hacer re-politizar, devolverle la política a la ciudadanía que supone responsabilidades, supone una ciudadanía distinta, porque esto también se ha transformado en algo cómodo para los ciudadanos. Si queremos una sociedad sana tenemos que dejar la comodidad, dejar de pensar que los temas no son nuestros o no tenemos incidencia en ellos, tenemos que reducir esa brecha en los espacios donde se toman las decisiones. La comodidad no tiene nada de feliz, la comodidad es cómoda.
4.- ¿Quién ganó, quién perdió en el conflicto estudiantil? ¿Qué proyecciones le ve al movimiento estudiantil para el 2012?
El movimiento estudiantil ganó lejos. Efectivamente va a vivir una crisis importante durante el 2012, porque el triunfo que se obtuvo va a tener resultados, pero a mediano plazo, y no tengo dudas de que será así. Hoy en día estamos hablando de otro país, de reforma tributaria, reformas constitucionales, electorales, es decir, reformas políticas que nunca se pudieron hacer por otras vías y discusiones, pero hoy en día están sobre la mesa. Estamos en presencia de una situación espectacular para desarrollar una transición social a la democracia. En nuestra transición política nos quedo pendiente abrir la puerta a la ciudadanía, hoy existe esa oportunidad y lo que no puede ocurrir es que la desaprovechemos.
Ahora, en cuanto a la proyección del movimiento estudiantil, hay que tener en cuenta que movilizarse siempre tiene un costo y existen hechos simbólicos que generan problemas hacia afuera. Los movimientos estudiantiles, desde hace muchos años, habían sido cerrados y esta vez abrieron sus puertas al sistema educacional, sin embargo, mantener eso es difícil. Los liderazgos que existían no están, por lo tanto los nuevos tienen que construirse. Porque lo que significaron Camila Vallejo y Giorgio Jackson para el movimiento estudiantil no tiene parangón, y por supuesto, puede ocurrir que alguien logre hacer lo mismo, ojala sea así, pero es un trabajo muy grande.
5.- ¿Qué cambios consideras necesarios para construir un Chile más justo?
Chile necesita un cambio urgente a su modelo económico, que tiene que ver con la articulación de lo económico y lo social y, cómo esto se articula con lo político, esa es la clave. Chile es un país minero y los países mineros son un desastre, tienen mucha riqueza concentrada en un lugar, muy pocos trabajadores explotando esa riqueza, la calidad de vida en las zonas mineras es espantosa, pero con dinero. Los dineros que de ahí surgen se van a las mafias de los minerales (cosa que ocurre en todos los países), se va a grandes corporaciones o se va a platas públicas y aquí puede ser usada de distintas maneras. En nuestro país se va fundamentalmente al mundo de las armas y a satisfacer ciertas prestaciones sociales, esa plata no está siendo usada para canalizarla hacia la construcción de una mejor sociedad. Es muy difícil sacar la plata de un sólo lugar para construir desarrollo social. Hay que tener un tremendo aparato público para producir igualdad y se puede llegar a eso por el lado de la educación. Es ahí donde se puede producir valor, también en una salud pública adecuada y en la innovación a los programas de empleos, para que estos sean integradores, con sentido. Hasta ahora Chile no cuenta con un estudio nacional sobre actividad productiva, nadie sabe lo que hacemos. Se debe hacer un trabajo muy grande de rediseño y ese es un desafío en el cual como país no nos podemos abstraer y donde la clase política, hasta el momento, no tiene ningún interés en trabajar.
Hoy día la ciudadanía está presa de una alianza política que se tomó las instituciones y se parapeto en el sistema electoral, estableciendo una distancia enorme con las personas. Cuando nuevamente se junte la ciudadanía con la política, vamos a lograr construir una sociedad sana y ese el desafío al cual tenemos que transitar.
Giorgio Jackson, ex Presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, FEUC.

1.- ¿Cambió Chile en el año 2011? ¿En qué?
Efectivamente sí cambió. Cambió mucho la manera como nos planteamos frente a los temas sociales. Hubo un aumento en el grado de politización, de interés en la política por parte de la ciudadanía y eso siempre es positivo. Además, creo que se han movido las fronteras de hacer las cosas “en la medida de lo posible” y ahora se están planteando cosas más rupturistas al modelo actual y están quedando en el sentido común de la gente. Eso es un buen despertar y es parte de esta profundización de la democracia, que tiene cosas que decir.
2.- Haciendo un balance del año y mirando las proyecciones del movimiento estudiantil ¿Quién ganó, quién perdió en el conflicto estudiantil?
Perdió la democracia, perdió el ejercicio ciudadano de poder plantear demandas que no fueron acogidas por sectores sumamente contrarios a los cambios, pero al mismo tiempo ganó la ciudadanía, ganó en experiencia, en aprendizaje que servirá mucho para prácticas posteriores de movimientos sociales, de poder avanzar hacia un país más democrático, con mayores derechos. Ese costo que se asume con las movilizaciones, también se transforma en una ganancia. Ahora tenemos el rol de mostrar esas ganancias y transferirlas a las nuevas dirigencias. Los logros alcanzados durante el 2011 son proyectables si seguimos trabajando con la misma unidad y el proceso democrático con lo cual logramos avanzar en materia educativa. Es por eso que yo le veo una proyección muy importante al movimiento estudiantil.
3.- ¿Se generaron cambios a partir de la movilización estudiantil? ¿Cuáles?
Cambios cualitativos existen muchos. Los cambios cuantitativos fueron menos y nos los que quisiéramos. Habrá más aporte del Estado al financiamiento de la educación superior, va haber una desmunicipalización de la educación –la actual es terrible- esperamos que se logre modificar, por lo tanto estamos dispuestos a participar en ese proceso y también hay temas regulatorios en la educación superior que antes no estaban pensados y que ahora son proyectos de ley. Ciertamente, la mayor cantidad de las demandas se quedaron en el tintero y vamos a tener que seguir organizándonos para poder conseguirlas.
4.- En el contexto de los cambios en las dirigencias estudiantiles ¿Cómo se proyecta el movimiento para el 2012?
Los recambios en las distintas Federaciones Estudiantiles le hacen bien al movimiento y hasta ahora los cambios son de bastante continuidad y apoyo al movimiento estudiantil. Es de esperar que estos nuevos liderazgos tengan la capacidad de transmitir –aunque uno ya ve que lo pueden hacer- a través de la unidad de nuestras demandas. Ciertamente la demanda debe continuar, porque no se ha solucionado el conflicto.
5.- A modo de conclusión ¿Qué van a lograr los estudiantes al término del Gobierno de Sebastián Piñera?
Con este Gobierno es bastante difícil entrar en una reforma transformadora, porque hoy en día quienes sostienen y tiene conflictos de interés con los sectores ligados a la educación privada son también personas ligadas a los partidos políticos. Ahora, pensando en las próximas elecciones, la opinión ciudadana va valer mucho más de lo que es considerada hoy en día.
Alejandra Sepúlveda. Diputada del Partido Regional Independiente, PRI.

1.- ¿Cambió Chile en el año 2011? ¿En qué?
Creo que existe un cambio en orden a que la ciudadanía está expresando con mucha más fuerza sus demandas, pero también sus puntos de vistas, ideas y principios. El hecho que los estudiantes universitarios y secundarios hayan salido a las calles por más de seis meses no es una casualidad, ya que ello refleja ese sentimiento de cambio que está pidiendo a gritos la sociedad chilena. No estoy de acuerdo con los desórdenes y tragedias a que esto también llevó en varias ocasiones, pero creo que hay un despertar sobre la base de algo tan simple y tan necesario, a la vez, como es mejorar la calidad de la educación en nuestro país.
Por ejemplo, como Presidenta de la Comisión que Investiga el Lucro en la educación superior, he constatado, entre varias cosas, la necesidad de fiscalizar todo el sistema de acreditación y autonomía de las universidades, porque no podemos entregar recursos y autorizaciones a tontas y a locas, sin saber si efectivamente nuestros jóvenes y niños de la clase media y más pobres saldrán beneficiados.
Creo que se abrió un excelente debate en estos meses, en donde también ha participado la familia en su conjunto, y eso le ha hecho bien a Chile. Quizás esto sea la punta del iceberg de lo que pasará en los próximos meses y años respecto a mover las masas sobre determinados temas, y creo que esto es una luz amarilla para que las autoridades también entiendan que la ciudadanía pide cambios buenos para los chilenos y no medidas parches para el momento.
2.- ¿Cuál es su evaluación del trabajo parlamentario durante el 2011 en relación a las necesidades planteadas por los movimientos sociales?
Creo que en la Cámara y en el Senado se hizo un fuerte ejercicio de discutir y debatir el tema de la educación. Se formaron comisiones investigadoras, se presentaron proyectos de ley y en muchas ocasiones los sectores se sentaron a conversar; si esto llegó a buen o mal término, no es el punto, creo que lo principal es que hubo diálogo y, en este caso, una sintonía más fuerte con los estudiantes.
Nosotros como bancada, en varias ocasiones tuvimos reuniones clave respecto a este tema, tanto de manera privada como pública. Incluso como parlamentaria del distrito 34, hace tiempo que me estoy juntando con los universitarios y secundarios para conversar sobre estos temas, y es más, en varias ocasiones fuimos al Ministerio de Educación para buscar puntos de acuerdo con el gobierno.
3.- ¿Es posible avanzar en una legislación que contribuya a la igualdad de género?
Se puede avanzar, teniendo en cuenta todos los impedimentos que tenemos -incluso las mismas parlamentarias- para levantar legislaciones en esta materia. Incluso, a nosotros nos contó mucho sacar la ley de igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres; pero, en fin, tengo la fe en que se puede seguir ganando más espacios.
4.- ¿Qué puede esperar la ciudadanía del Parlamento para el año próximo?
Siempre he sido partidaria que el Parlamento sea lo más abierto a la ciudadanía. Incluso quisiera recordar que cuando fui Presidenta de la Cámara de Diputados quedó establecido el Departamento Evaluador de la Ley, el que está destinado a evaluar si la ley que está funcionando le es útil a la ciudadanía. Creo que debemos ser más participes a las personas de lo que estamos haciendo porque nosotros somos representantes de ellos en cada uno de los escaños del Congreso.
Florencia Aróstica. Presidenta de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, ANAMURI.

1.- ¿Cambió Chile en el año 2011? ¿En qué?
Antes que asumiera el Gobierno de derecha, nuestra preocupación fue que el pueblo chileno y los movimientos sociales estaban dormidos. Muchos se mostraban cómodos con este modelo neoliberal que se había instalado en el país y era preocupante que las organizaciones y los movimientos no dijeran nada a pesar que los derechos laborales, los derechos de las personas estaban siendo transgredidos. Incluso llegamos a pensar que era bueno para el país tener un Gobierno de derecha para que los movimientos sociales pudieran despertar de este letargo que había. En ese sentido, creo que ANAMURI no se puso las pilas para trabajar en el Gobierno de la Concertación y, muchas de nosotras que anteriormente lo habíamos hecho, esta vez no nos la quisimos jugar, porque pensamos que seguir con la Concertación era más de lo mismo. Entonces, dejamos que asumiera un Gobierno de derecha para darnos cuenta que había que moverse, que había que salir a las calles, que había que protestar por todas las injusticias que estaban sucediendo. Creo que no estábamos equivocadas, porque a raíz de todo lo que realiza el Gobierno del Presidente Piñera, como ANAMURI nos pusimos al frente de todas las movilizaciones.
Ahora, nosotras siempre hemos estado moviéndonos. Porque ANAMURI nace con esa rebeldía de reivindicar los derechos de las mujeres, por eso hemos estado presente en marchas y realizando grandes encuentros. Por eso nos alegró mucho cuando los estudiantes salieron a las calles no sólo a protestar por educación justa, más bien por un cambio constitucional, por cambios radicales y no por promesas, como lo hicieron con el movimiento de los pingüinos durante el 2006.
2.- Este despertar ciudadano ¿Qué dejó para las mujeres, en general, y para las campesinas y trabajadoras agrícolas, en particular?
Hoy día las mujeres se atreven más, están dispuestas a dar la lucha, a salir a las calles y armar consignas reivindicativas. Nosotras como ANAMURI, además, nos hemos interesado por capacitarnos en los temas socio-políticos. Por ejemplo, las mujeres estaban preocupadas de emprender una unidad productiva, pero no había un interés de lo social y lo político. Hemos puesto un acento especial en dar capacitación a las mujeres de la organización, entregarles herramientas para que sean capaces de representarse y no piensen que son instrumentos manejables. Creo que ANAMURI ha crecido cuantitativamente, pero también lo ha hecho cualitativamente.
3.- ¿Cuáles fueron los logros políticos y sociales de ANAMURI?
Entre los temas más relevantes está la defensa de los derechos de las mujeres y la no violencia contra las mujeres, así como también la soberanía alimentaria. Este último, puede ser un tema que aún no esté asumido por la agenda política del Gobierno, pero es conocido en muchas instancias y al interior de distintos movimientos sociales. También nos interesó poner en la agenda el calentamiento global del planeta y nos hemos dado cuenta que no somos las únicas que hablamos sobre ese tema. Por otra parte, están los agrotóxicos, donde hay muchos organismos que han asumido la “campaña de los agrotóxicos” que fue presentada a nivel nacional e internacional. Generalmente, los temas que desde ANAMURI se ponen en la agenda no sólo son de interés nacional, también se tocan fuera del país y existe preocupación por ellos. Otro tema es la Reforma Agraria, en Chile no se habla de esta materia, pero otros países sí lo están haciendo como por ejemplo, Ecuador, Perú y Nicaragua. En consecuencia, nosotras pedimos que se reactive la discusión de la Reforma Agraria para Chile. Nos ha costado poner estos temas en discusión, porque nuestros compañeros creen en este modelo neoliberal de exportación. Creemos que todos los programas y las políticas públicas sólo contribuyen a fortalecer el actual modelo.
4.- ¿Cómo se proyecta ANAMURI para el 2012?
Es nuestro frente político el reivindicar el derecho de las asalariadas. Es por eso que seguiremos trabajando por un Proyecto de Ley del Estatuto del Temporero/a que nos represente. Para ello hemos sostenido importantes reuniones con parlamentarios de la Comisión de Trabajo de la Cámara, hemos creado alianzas y luego nos corresponderá hablar con legisladores que integran la Comisión de Agricultura. Sabemos mucho del tema, no es algo nuevo, estamos en terreno viviéndolo y hemos tenido que enfrentar incluso la muerte de una compañera quien estuvo expuesta a una rotura de cañería en un packing, inhaló amoníaco con otro químico tóxico lo que causó su deceso. Es por eso que somos tan enfáticas en decirles a los empresarios que se preocupen de sus trabajadores/as, porque la ganancia que ellos están alcanzando con este modelo exportador se debe reflejar en los salarios de las mujeres y no en la sobreexplotación. Hoy en día existe un abuso, más aún con las mujeres migrantes, si las chilenas son explotadas, las migrantes los son doblemente. Todo esto lo hemos expuesto y hay estudios que corroboran lo que hemos señalado a los distintos legisladores de la Comisión de Trabajo.
Durante el 2012 también le daremos duro a la patentación de los obtentores. Nos preocupa que los parlamentarios hayan votado por el Convenio UPOV 91, lo que lleva a fortalecer el monopolio de las semillas a manos de Monsanto y Bayer, entre otras empresas. Seguiremos trabajando por los derechos laborales, capacitando a las mujeres de nuestra organización, además hemos pensado realizar escuelas itinerantes-sectoriales en cada una de las regiones del país. También hemos realizado alianzas con universidades para hacer estudios que constaten lo que hemos presentado, por ejemplo, el nacimiento de hijos con malformaciones producto de que sus madres están expuestas a agrotóxicos, y esperamos poder hacer mucho más.
David Morales, Alcalde Isla de Maipo

1.- ¿Cambio Chile en el año 2011? ¿En qué?
Chile ya había cambiado. Lo veíamos en forma subterránea, pero muchos nos resistíamos a aceptarlo. El 2011 sólo ha sido el año en que se visibilizaron estos cambios en la ciudadanía. La gente común se ha atrevido a exigir sus derechos, a reclamar en forma pública lo que encuentra mal y la lección ha venido desde los estudiantes.
2.- ¿Cuáles fueron las políticas implementadas durante su gestión, frente al nuevo escenario de los movimientos sociales?
La gestión en Isla de Maipo, en los dos períodos que llevo como alcalde, siempre ha sido de la mano con los vecinos. Nos ha favorecido de alguna forma el ser una comuna pequeña, donde todos nos conocemos; donde la gente al elegirme sabía cuáles eran mis propuestas y la seriedad con que se planteaban. Nos propusimos lograr un desarrollo sustentable pero conservando nuestras tradiciones. Tenemos obras concretas de beneficio comunitario, como la nueva villa Bicentenario con 1.142 viviendas sociales para allegados de la comuna y ya estamos en el diseño para dotar de alcantarillado a nuestra zona urbana de Isla Centro. Precisamente, nuestra labor ha ido de la mano con las necesidades de los vecinos y, por ello, creemos ser un ejemplo para otras comunas que enfrentan el nuevo escenario de movimientos sociales.
3.- ¿Qué lugar ha tenido la reconstrucción a casi dos años del terremoto?
Nuestra comuna no estuvo ajena a este evento de la naturaleza, pero no nos sentamos a esperar la ayuda del gobierno central, porque visualizamos que no sería capaz de responder con la celeridad adecuada, y como municipio asumimos los trabajos de reconstrucción con nuestras comunidades. Ahora, en mi papel de presidente de la comisión de Vivienda de la Asociación Chilena de Municipalidades, recorrimos todas las comunas del país afectadas; reclamamos la lentitud de los trabajos y planteamos las vías que debía tomar la autoridad de gobierno para enfrentar de buena forma la reconstrucción. El gobierno, aún a hoy, no ha implementado al 100 por ciento lo que debió hacerse. Es más, en vez de dictar normativas e inyectar recursos especiales, financió gran parte de la reconstrucción con los recursos destinados a los subsidios regulares de vivienda. A dos años el terremoto, la reconstrucción a nivel país está pendiente.
4.- ¿Cómo fue la relación con el Gobierno central este año que termina? ¿Cómo debería ser la relación durante el 2012?
Nosotros –en relación a la respuesta anterior- siempre fuimos propositivos. Nos reunimos innumerables veces con las autoridades del MINVU para hacerles ver cuáles eran las medidas correctas en reconstrucción, y aportamos también en mejorar las reformas a la política habitacional, que conservó en gran medida la estructura del gobierno de la Presidenta Bachelet.
La relación con el gobierno ha sido de respeto a la autoridad, pero no por ello obviando la crítica constructiva. El 2012 es un año de elecciones municipales, por lo cual puede ser complejo, porque muchos alcaldes se reeligen; o cambian de comuna, etc. Y esta elección marca lo que serán luego las parlamentarias y presidenciales.
5.- ¿Es posible trabajar para construir comunas y ciudades más justas, menos desiguales y marginadoras? ¿Cómo?
Si uno no pensara que es posible construir ciudades más justas, estaría haciendo una muy mala gestión como alcalde. Eso hemos intentado y logrado en Isla de Maipo, pese a ser una comuna rural. Y lo exhibimos con cosas concretas: la mayor inversión 2010 de fondos regionales se hicieron en nuestra comuna; inauguramos la villa social más grande del país construida en los últimos años por el SERVIU; logramos tener la primera generación de alumnos de 4to medio que obtuvieron el primer lugar promedio PSU del país de comunas rurales y 27 en ranking nacional, sólo detrás de liceos emblemáticos; nuestros niños, en un 95%, pasan leyendo en primero básico; hemos obtenido reconocimientos en avances de desarrollo digital a nivel país y latinoamericano; hemos invertido y apoyado el desarrollo deportivo con excelentes resultados. En fin, creemos haber acortado la brecha social gracias a una planificación seria y un equipo comprometido. Y eso, sabemos que puede ser imitado en otras muchas comunas del país, en un trabajo mancomunado con los vecinos, porque el desarrollo debe ser de la mano de quienes lo necesitan.
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